Unos 2.000 menores andaluces sufren los efectos de las separaciones de sus padres

Unos 2.000 menores de Andalucía sufren al año las consecuencias de la ruptura de sus padres a través de procesos conflictivos de separación o divorcio, según los datos facilitados ayer por el titular de uno de los tres juzgados de Familia de Málaga, José Luis Utrera, quien precisó que determinados procesos se convierten «en campos de batallas donde los niños son utilizados como armas» y sufren «carencias emocionales, afectivas, retraso escolar y en algunos casos supuestos de malos tratos psicológicos».
La Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Justicia, ha puesto en marcha un plan, denominado «Decálogo del buen divorcio» y que comenzará en Málaga, con el que se pretende aumentar los niveles de información de las parejas, ya sean de hecho o matrimonios, inmersas en un proceso de ruptura, y principalmente aquellas que tiene hijos menores.
Según la consejera de Justicia, María José López, con esta iniciativa, que se trasladará «inmediatamente» al resto de Andalucía, se busca «una reflexión previa del papel del menor en estos casos», porque «el ideal sería que no tengan nada que ver» en lo que denominó «contienda entre adultos» de la que los niños «tienen que estar lo más alejados posibles» tanto en el inicio, como en el proceso y en la ejecución.
Veinte y seis mil divorcios
Señaló que el año pasado se produjeron 26.000 divorcios o separaciones en la comunidad andaluza y destacó que el decálogo pretende «normalizar la transformación y cambio del núcleo familiar», mejorar la respuesta y prevenir situaciones de violencia dentro de esos procesos de rupturas familiares. Para el titular del juzgado de Familia, este nuevo plan viene a informar sobre una perspectiva no jurídica, a evitar «un mal divorcio» y a hacer un llamamiento a la mediación familiar, que «llena una laguna importante», concretó.
El decálogo, según explicó Utrera, llegará a través de folletos que se entregarán a las parejas con hijos menores cuando se les cite judicialmente y con un vídeo que se proyectará ante de los juicios para recalcar en los conyuges la necesidad de «pacificar ese proceso de ruptura».
ABC/MÁLAGA