Mediación familiar, mejor para los hijos y más barato que divorciarse en los tribunales

Una pareja puede afrontar la separación o el divorcio como un proceso conflictivo, pero también puede acudir a la mediación familiar, un modo alternativo de resolución de casos de ruptura a través del diálogo y el acuerdo que, pese a sus ventajas, continúa siendo muy poco conocido en España.
La mediación familiar en España se remonta a la Ley del Divorcio de 1981, que incluía una nueva forma de acceder a la ruptura llamada “separación o divorcio consensual”. Esta posibilidad de “consenso” permitía una negociación entre las partes para la elaboración de un convenio que regulara el fin del matrimonio. El razonamiento lógico se encuentra en que, pese a que los dos miembros de la pareja tienen intereses contrarios que entran en conflicto, también tienen intereses comunes, presentes y futuros (principalmente, los hijos en común), sobre los que se debe hacer énfasis. Apaciguar los sentimientos de rabia o decepción para centrarse en los intereses comunes y buscar una salida acordada es el punto de partida de la mediación familiar.
La Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) es una de las entidades que se dedica a la mediación familiar en España. Nació hace 25 años y desde entonces ha atendido a unas 2.600 parejas. Su presidenta, Ascensión Iglesias, lamenta que la mediación “no sea lo suficientemente conocida por la ciudadanía como vía para resolver conflictos sin la intervención judicial” y pide más campañas de información que muestren las ventajas de este procedimiento.
La saturación de la justicia y su lentitud (aunque hace unos años se puso en marcha el ‘divorcio exprés’) es uno de los motivos que puede animar a una pareja a acudir a los servicios de mediación. Sin embargo, los dos factores más destacados son el ahorro económico que este método supone frente a un litigio en los tribunales y, sobre todo, el hecho de que los hijos no tengan que enfrentarse a un proceso violento en el que sus dos progenitores tratan de infligirse el mayor daño posible. “Lo más importante es de la mediación familiar es la reducción de los costes emocionales”, defiende Iglesias.
En este punto ahonda Manahem Moya, mediador del Servicio de Mediación Familiar de UNAF: “Para los hijos, los padres son lo más importante en sus vidas. Con la mediación, no tienen que ver el enfrentamiento directo entre ellos, no hay reproches: la relación queda a salvo”. Y es que el divorcio no significa un ‘hasta nunca’ entre los miembros de la pareja cuando hay hijos de por medio. La educación de los vástagos, las cuestiones económicas o de herencias, el régimen de visitas… Esos aspectos seguirán abiertos durante toda la vida. “En el proceso de mediación familiar, la pareja decide todo lo que va a ser importante para sus hijos, con quién van a estar, con quién pasarán las vacaciones, los gastos...”, resalta Moya.
Pero además de los costes emocionales, la mediación reduce los costes económicos. En un divorcio ‘normal’, cada parte tiene su abogado, que litiga frente al del otro durante un periodo más o menos prolongado de tiempo, con lo que los gastos se pueden disparar. Con la mediación, solo se acude al abogado cuando las dos partes están de acuerdo. En ese momento, el letrado lleva los documentos al juez, que es el que otorgará la separación.
Los retos
UNAF es una de las entidades que ejerce la mediación familiar, pero hay otras por toda España, además de los casos que se resuelven por mediación sin necesidad de que aparezcan en ninguna estadística, simplemente, porque la pareja ha decidido acudir a un profesional (abogado, psicólogo…) que ejerce esta función. Desde UNAF se pide que la mediación tenga una mayor visibilidad social para que las familias acudan cada vez más a ella; que se explique que hay otra forma de resolver los conflictos, desde la colaboración y no desde el enfrentamiento; que se mejore la formación de los profesionales que ejercen la mediación; y que esta se adapte a los nuevos tiempos, con parejas mixtas, personas implicadas que pertenecen a distintas generaciones…
Hasta ahora, pocos jueces informan a quienes se quieren separar de que existe el servicio de mediación, al contrario que en Estados Unidos, donde la mediación, en muchos casos, se considera el primer y necesario paso antes de llegar a los tribunales. No existen estadísticas sobre cuántos casos de divorcio se resuelven por mediación familiar en España, pero según la Unión Europea, la mediación (no solo en casos de pareja, sino en cualquier tipo de pleito) solo representa el 1% de la resolución de todos los casos de conflicto; todavía el 99% restante se resuelve por la vía contenciosa.
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