Abogados de familia, divorcios, separaciones, nulidades, herencias

Si bien es cierto que durante una época la palabra divorcio era completamente residual, prácticamente un tabú, hoy en día las separaciones están a la orden del día, por lo que es extremadamente habitual necesitar la ayuda de abogados de divorcios, una figura imprescindible para afrontar un proceso de separación, nulidad o divorcio, ya sea de manera amistosa o contenciosa. Ponernos en manos de expertos facilitará los trámites y nos ayudará a evitar posteriores contratiempos.

Decidir la custodia de los hijos

Un bufete con un buen abogado de separaciones, como Corredera Abogados, puede prestar asistencia para solicitar la custodia exclusiva de los hijos de una pareja en proceso de divorcio, pero incluso en un proceso de solicitud de custodia compartida, será una figura clave. Ha de tenerse en cuenta que los momentos en los que se inician tales trámites suelen ser emocionalmente convulsos y, sin embargo, requieren realizar una toma de decisiones muy rápida, normalmente desde el desconocimiento de la nueva situación que habremos de enfrentar, por lo que mantener la cabeza fría y realizar las elecciones correctas será difícil. Por ello, contar con la ayuda y el apoyo de profesionales especializados en la materia que puedan asesorarnos, es imprescindible. Esto es así, incluso en los casos de separaciones amistosas, ya que aquellas decisiones que tomemos van a marcar, tanto la relación entre los cónyuges, pudiendo contribuir a crear el menor número posible de desacuerdos o motivos de disputa, como la relación con los hijos, ámbito que constituye uno de los pilares más importantes en la vida de cualquier padre.

Evitar enfrentamientos familiares

Desgraciadamente, otros profesionales del ámbito de la familia que suelen contar con un elevado reclamo son los abogados de herencias. Esto es porque las disputas entre familiares por el reparto de los bienes heredados de sus ascendentes comunes, es francamente habitual. Por este motivo, lo más recomendable es acudir a un profesional, no solo una vez que se produce el conflicto, para así evitar sufrir pérdidas o que la conflictividad se eleve, sino también para elaborar un testamento adecuado, capaz de evitar las dobles interpretaciones.

La importancia de anticiparse

A pesar de que normalmente somos capaces de ver venir con antelación ciertos desenlaces no deseados, tendemos a ignorarlos y esperar a encontrarnos de lleno en la tormenta para comenzar a remar. No obstante, la inacción no evita que el desenlace llegue, por lo que ponernos en marcha antes, facilitará el encontrar soluciones. En este sentido, el recurso a un experto en materia legal suele ser percibido como desagradable, y, por lo tanto, prorrogado indefinidamente, con la esperanza de poder llegar a evitarlo. Sin embargo, la realidad es que, en la mayoría de las situaciones, cuanto antes acudamos a un abogado, menor será el impacto de las consecuencias negativas y, en muchas ocasiones, podremos, incluso, llegar a evitar desagradables situaciones conflictivas. En este sentido, acudir a un abogado no va a evitar nuestro divorcio, pero sí puede evitar que se genere una situación muy tensa con nuestro ex cónyuge, que perdamos parte de nuestro capital o que el número de visitas a nuestros hijos sea irrisorio, lo que, definitivamente, afectará a nuestra calidad de vida futura.
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