La norma busca facilitar acuerdos que impidan los pleitos
JOSÉ MARÍA BRUNET – Madrid – 20/02/2010 (La Vanguardia)
Vale más un mal acuerdo que un buen pleito. Así reza un conocido aforismo en el que parece haberse basado la reforma de las leyes de Mediación y Arbitraje, con las que el Gobierno quiere desatascar la justicia. Pero no se buscan malos acuerdos, sino soluciones pactadas para conflictos que no tienen por qué terminar en prolongados asuntos judiciales. Es difícil aventurar cuántos casos podrán resolverse por la vía de la mediación, pero, a la vista de las experiencias piloto realizadas, serán decenas de miles. De entrada, todos los pleitos en que se planteen reclamaciones de cantidad que sean inferiores a los 6.000 euros tendrán que orientarse hacia la solución pactada en aplicación de la nueva legislación. Sólo ante el eventual fracaso del intento de mediación intervendrá el juez ordinario. Todo ello va a tener una aplicación especial en lo civil y mercantil, y el pacto al que se llegue en cada caso tendrá el valor de una sentencia. Es decir, se entenderá que el asunto queda resuelto, que la decisión acordada equivale a la condición de "cosa juzgada". …
