Nueve de cada diez familias que acuden al Servicio de Mediación Familiar encuentran una solución consensuada a sus problemas de relación o convivencia y la mayoría aplica con normalidad los acuerdos alcanzados.
La mayoría de los usuarios de este servicio, que atendió el año pasado a cerca de 2.800 personas, son parejas en proceso de ruptura. El Servicio de Mediación Familiar del Gobierno vasco es un servicio dirigido a las familias que sufren un conflicto asociado bien a la ruptura de una pareja bien a problemas de índole intergeneracional (entre padres e hijos, entre padres y abuelos, etc.).
El Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales tiene encomendada su gestión mediante contrato a la Asociación Vasca para la Pacificación Familiar. La partida consignada en el proyecto de Ley de Presupuestos de Euskadi para el año 2007 para financiar este sistema de justicia complementaria asciende a 270.000 euros. La memoria de la actividad de este servicio durante el año 2005 arroja unos datos positivos que evidencian un alto grado de eficacia a la hora de resolver conflictos familiares y una buena acogida por parte de los usuarios.
No obstante, hay que tener en cuenta que las personas que recurren al mismo demuestran con el simple hecho de pedir información y someterse a la mediación una voluntad de solucionar sus problemas de forma dialogada.
El Servicio de Mediación Familiar atendió el año pasado a un total de 2.795 personas, de las cuales 2.345 dieron el paso de iniciar un proceso de mediación, 281 se limitaron a llamar por teléfono y 169 solicitaron información. Nueve de cada diez demandas de mediación estaban relacionadas con ruptura de pareja y el resto con conflictos intergeneracionales entre hijos, padres, hermanos, ancianos y su familia, abuelos y sus hijos, etc.
El número de expedientes de mediación finalizados durante el pasado ejercicio ascendió a un total de 214 con unos resultados bastante buenos.
